Núñez Seoane, Eva2021-07-222021-07-222021Agricultura, num. 1051, pp. 42-46, (2021)http://hdl.handle.net/10532/5488La Directiva 2009/128/EC de la Unión Europea sobre el uso sostenible de productos fitosanitarios exige la aplicación de ocho principios generales de la Gestión Integrada de Plagas (GIP) definidos en su Anexo III. Estos principios no constituyen una receta fija, deben ser adaptados a cada contexto, y proporcionan un marco bien definido para conseguir el objetivo último de la GIP: ecosistemas agrícolas menos vulnerables a las plagas y más sostenibles a largo plazo. La alfalfa es un cultivo diferente a la mayoría de los cultivos con los que coexiste, tanto por su forma de aprovechamiento como por su mayor estabilidad como hábitat. Estas peculiaridades le confieren una gran ventaja a la hora de hacer realidad los principios de la GIP exigidos por la normativa.esAtribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 EspañaGestión integrada de plagas en el cultivo de la alfalfaJournal ContributionAlfalfaControl de plagasMalezasReglamentaciones